miércoles, 17 de octubre de 2018

Centro dentales México te dice cómo evitar la gingivitis







La gingivitis es la inflamación de las encías, que debido presencia a la de bacterias sangran pudiendo aparecer sensibilidad y molestias.

Normalmente el sangrado es mayor en el cepillado, y es una señal de que algo falla en la salud bucodental. Una correcta higiene y el tratamiento adecuado pueden controlarla, pero sin duda es necesario acudir a un dentista experto en periodoncia, para evitar que el problema se agrave.

Si la gingivitis no se trata puede aparecer la periodontitis,  una enfermedad crónica que debe ser tratada y controlada regularmente, pues en casos avanzados puede llegar a producir pérdida de piezas dentales y reabsorción ósea.
Se trata de una enfermedad que afecta a un gran número de población, y que puede ser contagiosa. Es importante identificar los síntomas y ponerse en manos de un buen profesional que diseñe el  tratamiento adecuado.
Tratamiento
En su visita al dentista, el especialista comprobará el estado de las encías y la profundidad del espacio que hay entre el diente y la encía. También revisará si hay presencia de sarro (generalmente asociado a la inflamación de las encías) cuya localización pude ser de dos tipos:

- Supragingival, cuando se encuentra por encima de la línea de las encías.
- Infragingival, cuando se encuentra por debajo de la línea de la encías.

El segundo es más peligroso porque no se ve y la placa bacteriana se extiende más rápidamente. De ahí la importancia de un buen diagnóstico y el tratamiento adecuado, pues una simple limpieza dental no llega a esta zona de la boca y deja el foco infeccioso campar a sus anchas.

Para eliminar el sarro es necesario emplear técnicas profesionales para eliminarlo sin dañar el esmalte. Cuando el sarro está por debajo de la encía, se dificulta su extracción y en algunos casos es necesario realizar un curetaje dental. En ocasiones puede requerir la utilización de anestesia, si se tiene que acceder a una zona profunda ya que puede llegar a ser doloroso para el paciente.
 
Prevencion
Una correcta higiene bucal tres veces al día es esencial para prevenir la gingivitis y otras patologías dentales. Lo ideal es completarla con hilo dental y un enjuague o colutorio apropiado.

Otro requisito es acudir al dentista una vez al año para que haga una revisión y una higiene oral completa, que también es esencial.  Al acumularse la placa bacteriana por una higiene deficitaria, se endurece, convirtiéndose en sarro; entonces sólo un profesional podrá eliminarlo.



La odontología integral te dice la efectividad de las pastas dentales.





Hablamos de los numeroso dentríficos que se encuentran en los estantes del supermercado y farmacias, evidentemente todos sirven para cepillarse los dientes, pero pueden hacer mucho más por la salud dental.
No es lo mismo tener una boca sana que sufrir de encías que sangran o sensibilidad. Es por ello que existen dentífricos que puedes ayudar a prevenir eso pero ¿Cómo saber que pasta dental te conviene? Bueno pues Dentegra te ayudará a ver cuál es el tuyo.

Prevenir las caries

Si tienes una boca sana y quieres prevenir las caries, sólo tienes que ser constante con tu higiene bucal y utilizar una pasta de dientes que contenga flúor.
El flúor ayuda a remineralizar el esmalte, reforzarlo y eliminar la placa, de modo que las bacterias no puedan perforarla y crear una caries.
Pero, según el experto, es esencial que el dentífrico tenga una cantidad de flúor superior a 1.000 partículas por millón (ppm).
"Los dentífricos que son bajos en flúor, por debajo de mil ppm, no sirven para nada", le dijo Llodra a BBC Mundo.
"Cepillarse los dientes con esas pastas de dientes o cepillárselos sin pasta es lo mismo", dijo.
Según Llodra, lo más habitual es que un dentífrico tenga una concentración de flúor de 1.500 ppm.
Además, Llodra aconseja no enjuagarse la boca con agua tras el cepillado ya que el agua arrastra el flúor reduciendo considerablemente su efecto. Lo aconsejable es escupir la pasta sin aclararla.

Aliviar la sensibilidad dental

Si al morder alimentos e ingerir bebidas calientes o frias notas dolor, es que tienes sensibilidad dental, por lo que se recominda el uso de dentífricos diseñados para solucionar este problema.